A 50 millones de dólares se cotiza el señor Maduro en los Estados Unidos, su oferta nada modesta se compara al doble de lo que cualquier pasado histórico pudiese de alguna forma reflejar. Quizá su relación directa -ya antes mencionada tanto por mí persona como por otros autores- con el cartel de los Soles, el tren de Aragua, la FARC, el cartel de Sinaloa y muchos otros que funjen y laboran en los mismos propósitos. Quizá la gerencia de su dudosa actividad y sus controversiales comentarios lo posicionan en un ángulo en lo absoluto favorable en la opinión pública. Puede poner a llorar al señor Lula en televisión en vivo, hacer que el señor Petro lo llamé hermano de otra madre, o de otra patria, incluso traer al mismo Che Guevara con Fidel Castro de entre los revolucionarios que murieron, pero no puede detener la idea ya germinada y dictaminada, que en palabras ajenas (no pienso discutir sí de oposición o de fuentes internacionales) han catalog...
Verdad y periodismo