Tomemos un momento para mentirnos en la cara, para autoengañarnos; maquillamos la política, ponemos unos ceros acá, pintamos de azul lo que antes fue rojo, mantenemos una represión constante y clandestina, seguimos a la gente a sus casas y por las calles. Por nombre y apellido ya no somos chavistas ni tampoco maduristas; ahora nos apodamos “delcistas interinos”. Negamos la amnistía a quien se nos atraviese, pero permitimos la inauguración de una sede del partido opositor “Vente Venezuela”. Procedemos a quitar algunas fichas del antiguo y desdichado gobierno y colocamos estratégicamente otros rostros del mismo bando, pero menos demacrados —digamos, no tan envejecidos o viciados—, lo suficientemente conocidos para trabajar, pero lo suficientemente desconocidos para que el pueblo no tenga la mínima idea de cómo llegaron hasta ahí. Y empiezan las noticias: “España quita la protección a los venezolanos”. Asimismo, los países europeos com...
A pesar de que el señor Trump llame mil veces a la señora Delcy Rodríguez presidente de Venezuela, no le otorga el título. El permiso de exportar oro y petróleo venezolano no le otorgan el título de presidente de la república bolivariana de Venezuela -y aún más importante- el pueblo tampoco le otorga ese mismo título. En esta fase de oscurantismo nacional, en dónde se continúa persiguiendo a las brujas (opositores) y mandan a los sabuesos a qué ahuyenten a los inocentes -como sí no fuera la primera vez- ya sabemos de quienes estamos hablando y por eso este artículo se titula : Ellos son los que deciden. Exactamente, le gouvernement, die falsche Regierung o también llamados el oficialismo vulgar, los rojitos, quienes muy capaces vendieron al dictador de Maduro a los norteamericanos. Aquellos que clavaron la espada de Damocles por la espalda, los mismos que deciden sí en Venezuela podría existir la idea de la democracia o n...