Reunir las palabras después del terremoto ha sido uno de los duelos más fuertes que he podido enfrentar como escritor en los últimos tiempos; intentar asignar palabras a la catástrofe que arruinó la vida de tantas personas, incluso escribir desde el exterior con el desespero y necesidad de haber estado ahí, haber podido auxiliar a todos aquellos que la historia venezolana y latinoamericana nunca olvidará. Recientemente encontré en las redes sociales una foto de alguien que había encontrado un titulo de la Universidad Central de Venezuela entre los escombros recopilados de La Guaira después de la tragedia. Yo pensé mientras sonaban las noticias: "Esas personas también tenían sueños, familias, metas, ilusiones y expectativas". Esas víctimas en la tragedia de La Guaira también tenían derecho a hacer sus vidas y lograr sus objetivos, las circunstancias cambiaron el mundo que los rodeaba permanentemente. Lo material es cualquier cosa, el apartamento, los muebles, el mármol en la...
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